The Known Cannabis Universe

We all have heard of “medicinal” and “recreational” cannabis, but what exactly is the “cannabis industry” and how big could that be?

In order to start wrapping our minds around the size of the nascent cannabis industry it will be necessary to coin a new term: Huginormous (Huge+Gigantic+Enormous).

What we currently know about the cannabis industry is akin to our solar system: vast distances, large planets and an incredible huge star. But up until now and just like our ancestor did once upon a time, we still believe that is all there is.

Thanks to Leslie Bocskor of Electrum Parners and an interview published in CannaInsider, we are about to put our eyes through a telescope and marvel at the immensity of a six-dimensional universe that goes beyond our wildest imagination.

No need to fasten your seat belts because Kansas is definitely going bye-bye.

TAKE OFF

The first  two dimensions of this Known Cannabis Universe are known as “Medicinal” and “Non-Medicinal” Marijuana (you may have heard of them as “recreational” or “adult use”).

Here is where the legal industry started and it is a market that has been slowly developing since 1996 with California. Today there are 23 states with legalized medicinal cannabis but so far only 14 have active retail markets. The second dimension is the newly regulated Non-Medicinal Cannabis. It operates similarly to its medicinal twin when it comes to production, transformation and retail but it will be taking a personality of its own as it develops.

Legal and Legitimate Market of Cannabis in the U.S.

Legal and Legitimate Market of Cannabis in the U.S.

The combined market of Medicinal and Non-Medicinal cannabis in the United States was $2.7 billion dollars in 2014 and grew 74% compared to the previous year, thanks to data published by the ArcView Group. The Non-Medicinal market recorded sales for $315 million in Colorado in its first year and $65 million in Washington State during the six months it operated. For 2015 it is estimated these two markets will reach $4 billion dollars in sales.

According to the RAND Corporation the size of the US Cannabis market is $40.6 billion dollars… And we are just getting started.

JUPITER

The third dimension in this universe encompasses the entire Nutraceutical industry, a term that refers to the intersection between nutrition and pharmaceuticals and that is part of the overall supplement market. In 2011 the US market was $56.4 billion and rapidly expanding as more people live by the old saying “let your food be your pharmacy”. Cannabis in making inroads and as it becomes more socially accepted, lots of products will be delivered under this umbrella.

THE MILKY WAY

The fourth dimension is the “pharmaceuticals and life science research” that will see lots of products being developed and made available in order to treat specific illnesses in very unique ways. This includes a thorough research on cannabinoids, terpenes and other compounds that are unique to the cannabis plant.

Having fun yet?

SUPER NOVAS

The fifth dimension is the Hemp market that could potentially be bigger than the Medicinal and Non-Medicinal Cannabis markets. It was in 1933 when Popular Mechanics published an article calling it the “New Billion Dollar Crop”. The size is not yet known but with all the technological advances developed in the last 70 years that could be applied to the transformation of Hemp, everybody thinks it could be massive.

And finally we venture way beyond the laws of quantum physics and enter the sixth dimension: Ancillary businesses and investments. Accoring to Mr. Brocskor “We are interested in the ancillary markets which can be broken up into B2B ancillary products; cultivation equipment, real estate base, software and services, things like that as well as the B2C ancillary markets.” In other words, everything that supports a legal a legitimate industry in full expansion.

HOLY SHIT!

The known universe of cannabis today resembles the time right before the first modern telescopes were coming online and the once upon huge solar system was dwarfed by the reality of the galaxies and the vastness of the entire cosmic horizon.

From medicinal to non-medicinal, from neutraceuticals to pharmaceuticals, from Hemp to everything that supports an industry based on a wonderful plant very well worth in the hundreds of billions of dollars. The known cannabis universe is huge, is gigantic and it is enormous: Even Huginormous could not be enough to describe what we have in front of our eyes.

After more than 70 years of a strict and terribly damaging prohibition we are not just seeing the emergence of the next great American industry: We are witnessing a world wide Revolution.

Can I have an amen?!

Source: http://www.cannainsider.com/leslie-bocskor/ Thanks to Cannainsider and Leslie Bocskor.

This is just the beginning for the Cannabis Market.

This is just the beginning for the Cannabis Market.

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200 Horas Fumando Marihuana

El canal de televisión colombiano RCN abrió uno de sus programas con la premisa que su periodista Diana Salinas “fumó marihuana durante 200 horas”.

¿Qué?!

Yo soy experto en cannabis y trabajo como consultor en el proceso de regulación de la marihuana en América Latina. Conozco de primera mano la industria legal y legítima que opera en los Estados Unidos, y los mitos y tabúes que existen alrededor de este tema. Me he encontrado con cualquier cantidad de personas y notas periodísticas de todos los colores y sabores, pero “fumar marihuana durante 200 horas” bien puede ser la tapa de esa olla.

EL GANCHO

Les voy a arruinar el final de la película: La periodista NUNCA “fumó marihuana durante 200 horas” ni mucho menos. Nada más  irresponsable hubiese sido el haberlo hecho.

Las “200 horas” se refieren realmente a poco más de una semana que duró la filmación y entrevistas.

Durante este tiempo la periodista usó tanta marihuana que yo, quien trabajo en la industria del cannabis y conozco a fondo la diferencia entre el uso y el abuso cuando la veo, terminé con dolor de cabeza.

Este artículo deconstruye paso a paso lo que pasó y se habló durante el programa. (El video está en este enlace).

Veamos pues que fue lo que pasó durante la nota periodística que trató de abarcar muchísimos temas, entre espesas nubes de cannabis, y que en sus tan solo 13 minutos no pudo aclarar, profundizar o explicar ninguno de ellos.

EMPIEZA EL SHOW

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El programa empieza con una bomba mediática afirmando que “Nuestra periodista Diana Salinas fumó marihuana durante 200 horas”. Nada hubiese sido más irresponsable. Lo que realmente se dice es que se tomó poco más de una semana en producir la nota periodística (200hrs / 24hrs = 8.3 días).

En Chile una periodista hizo un documental similar pero más profundo en el que usaba cannabis por 21 días (Enlace) y hablaba con varias personas al respecto. Pero nunca dijo que fumó marihuana por 504 horas.

La premisa es muy exagerada y no refleja la realidad de lo que pasó. Si la periodista bucea por una semana, ¿se diría entonces que estuvo bajo el agua 200 horas?

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Diana Salinas empieza fumando un cigarrillo de marihuana, y ya bajo los efectos, habla un poco de su experiencia personal y lo que está pensando.

Ella dice que no consume marihuana regularmente y que su experiencia es muy limitada. Una persona con esa descripción tiene que empezar con una cantidad muy pequeña en un ambiente controlado y relajado. Esta experiencia se evalúa y días después puede tratar nuevamente. Para una descripción más detallada de como usar marihuana responsablemente para aquellos que nunca la han probado les recomiendo este artículo.

Programas periodísticos por lo general empiezan con una reseña histórica, una explicación de sus propiedades medicinales y otra información relevante. Con base en la introducción se entiende que el enfoque del programa va a ser la experiencia personal más que la información detallada.

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Diana visita un doctor, preocupada por lo que le puede pasar después de usar cannabis por una semana y le pregunta: “¿Qué le va a pasar a mi cuerpo si fumo marihuana por 200 horas?”.

Antes de dar una respuesta, un médico está en la obligación de hacer preguntas tales como: ¿Qué enfermedad se va a tratar?, ¿Cuanto consume regularmente?, ¿Cuanta cantidad y con qué frecuencia va a consumirla durante esas 200 horas?, ¿Cual es la calidad y potencia de la marihuana utilizada?, ¿Cual es la forma en que se va a consumir (fumada, vaporizada, aceites, tinturas, comidas, bebidas, etc)? Entre otras preguntas para tener una idea muy clara del paciente y lo que está usando.

No todas las personas tienen las mismas reacciones aún con la misma cantidad y calidad de la marihuana. Inclusive si se ha comido antes o si se usa con el estómago está vacío influye en como va a afectarla; lo mismo que el tamaño y peso de la persona.

Nada de esto pregunta el doctor y se limita a decir que “después de 72 horas hay trastornos de sueño y se empieza a generar adición.” Con base en ese diagnóstico después de usar marihuana por 200 horas, ¿terminará la periodista con su vida destruida e internada en una clínica de adictos?

Al final tendremos una respuesta muy clara a qué tan acertado fue el diagnóstico del médico.

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Después de la visita al doctor, Diana se va a comprar marihuana y para su sorpresa se puede conseguir fácilmente en la calle e inclusive a domicilio.

Como consultor sé que se tiene la idea erronea que la prohibición de la marihuana previene su acceso pero realmente ha pasado lo contrario. Bajo un régimen de prohibición como el que se vive actualmente, el estado deja de regular la producción, comercialización y control de calidad y esta industria pasa a ser manejada por bandas de narcotráfico operando en un comercio informal.

Importante tener en cuenta que no todos los cigarrillos tienen la misma calidad. Debido a su ilegalidad no hay ningún control como lo hay en otras medicinas y productos.

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En Villa de Leyva conocemos a Sara, una paciente con cáncer de pancreas que se ha curado gracias al uso de aceite super-concentrado de cannabis (llamado también aceite de Hash o “Aceite de Rick Simpson”). De acuerdo a ella de 10 tumores que estaban haciendo metástasis, pasó a tener solo dos. ¿No es acaso esta una noticia increíble para explorar durante todo un programa? La marihuana cura el cáncer!

Para saber más acerca de las propiedades anti-cancerígenas del cannabis,  este documental puede ser un buen punto de partida.

Es fundamental entender que la marihuana debe ser regulada principalmente por sus usos medicinales. Me gustaría ver un programa que no sea dedicado a fumar toda una semana de forma recreacional, sino a presentar los tantos casos de personas que tratan y curan sus enfermedades gracias al uso medicinal de la marihuana.

Les recomiendo ver también el documental “Weed” de CNN (Enlace) que habla en detalle del aspecto medicinal de la marihuana. El enlace está en español.

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Diana se reune con un grupo de personas en Cali y no se siente bien, ¿y como no? Después de lo que ha fumado para una persona que nunca consume e inclusive después de probar una gota de aceite super concentrado hasta yo que estoy viendo el video me siento mal.

Hay una diferencia muy clara entre el uso y el abuso de cannabis. De la misma forma que abusar el café, el cigarrillo y el licor trae molestias, lo mismo pasa con el cannabis. Una persona que nunca ha usado cannabis y no conoce como reacciona su cuerpo, jamás debería hacer un experimento como este.

Si Diana se hubiese dedicado a tomar aguardiente durante “200 horas” al mismo ritmo que fumó marihuana, hubiese terminado en un hospital.

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El paso sigueinte es una reunión en el Cauca con una persona que cultiva marihuana. Más allá de las preguntas de si la gente cree que está bien o mal, lo importante es ver las relaciones económicas que se plantean.

La marihuana se la van a comprar a la finca y es una planta fácil de crecer en un espacio relativamente pequeño. Contrasta con el café que necesitaría un terreno más grande y se debería llevar hasta un centro de acopio de bultos.

Es muy fácil sentarse en una oficina de gobierno en Bogotá y decir: “Los que cultivan marihuana son criminales”, sin entender la realidad de los costos de la producción y las necesidades de espacio para los diferentes cultivos. Nos quedan debiendo un programa más a fondo de éste tema.

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De vuelta a Bogotá, se entrevista al ex Presidente de la Corte Suprema de Justicia y quién fue el autor de uno de los fallos más importantes acerca de la marihuana.

Hombre brillante le da al clavo en la cabeza con su respuesta a la pregunta: ¿Por qué será que los colombianos le tienen tanto miedo a la marihuana?.

“La pregunta es patetica” empieza diciendo, “pues hay un temor y una satanización de la marihuana.”

Palabras más palabras menos lo que hay es una ignorancia programada y un miedo irracional frente a la palabra “marihuana” y sus usos. Mientras que el cigarrillo y el alcohol compiten por el número de muertos por su uso, la marihuana que es una medicina se mira a través del filtro del miedo y el tabú.

En este punto del programa es fácil darse cuenta que las entrevistas son my cortas, tan solo un par de frases, y los temas apenas si se tocan.

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El senador Colombiano Juan Manuel Galán propuso una ley en el senado para regular el uso de la marihuana con fines medicinales, y es una parada siempre obligatoria para cualquiera que hable de este tema.

Me parece que Diana acababa de fumar otra vez pues tiene la mirada perdida y no le estaba poniendo mucha atención a lo que decía el senador Galán. Después de dos cortas frases y sin profundizar en el proyecto de ley, su apliación, la realidad de la industria del cannabis a nivel mundia o tantos otros temas y preguntas que se podrían hacer, se pasa a la siguiente sección.

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Brevemente se habla de la industria del cannabis en Estados Unidos. Cabe hacer una corrección y expandir un poco este tema.

En Estados Unidos hay 23  estados (de un total de 50) que han legalizado la producción, comercialización y uso del cannabis con fines medicinales. Aparte de eso hay 4 estados que permiten su uso para fines no-medicinales (recreacional o para “Adult Use”).

Esto ha generado una industria legal y legítima para producir, transformar y comercializar este cannabis. El año 2014 facturó $2.700 millones de dólares legalmente y esta es considerada como la industria de más rápido crecimiento dentro de la economía de Estados Unidos. Para el año 2015 se calcula que facturarán cerca de $4.000 millones de dólares.

De acuerdo a un estudio conducido por la empresa ArcView Group, para el año 2020 si hay una legalización nacional de cannabis en EEUU, este mercado podría llegar a facturar $38.600 millones de dólares: Mucho más que el negocio de la comida orgánica, el vino e inclusive el football profesional.

Esta es una industria legal, legítima y regulada, completamente opuesta y por fuera de los carteles de la droga que operan actualmente.

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De todas las entrevistas en este programa, quizá el personaje que realmente “se la fumó verde” fue Juan Daniel Gomez.

Se presenta como un médico muy importante pero no habla para nada del cannabis como medicina. De acuerdo a sus pocas palabras, el cree que si se regula la marihuana se legalizarían “otras drogas.”

La realidad dice algo completamente diferente y para la muestra un botón: En Estados Unidos el proceso de legalización de la marihuana lleva 19 años y no se ha legalizado ninguna otra droga.

Este es uno de esos argumentos que pertenecen a otra época y que hoy día, con base en toda la experiencia acumulada, no tienen ninguna validez.

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¿Esta mujer sigue fumando marihuana? Diana ha fumado más en los 10 minutos que van de esta nota que lo que hecho yo en los últimos diez meses.

Se me revuelve el estomago pensar que alguien quien nunca ha usado cannabis se lance a usar tanto y tan seguido. Este es el mejor ejemplo de lo que NO se debe hacer.

Hay una diferencia muy clara entre el uso y el abuso; y lo que se presenta en este video no es para nada un uso responsable.

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La “Fundación Libérate” es el próximo punto de parada y hay una conversación con uno de los chicos que hacen parte del programa.

La adicción es un hábito que trae unas consecuencias negativas para la vida “normal” de las personas y que además causa una gran contradicción personal entre el querer dejar ese hábito y no poder hacerlo. Adicciones hay tanto a substancias como a comportamientos (pornografía, shopping, etc.).

En la entrevista se “asume” que este joven tiene una adicción a la marihuana, pero ¿es eso cierto? No se especifica ni se habla de las condiciones sociales y económicas a las que éste joven se vió enfrentado, no se mencionan las otras substancias que probó, no se explica como se ve reflejada esa adicción en su vida diaria, etc.

En este punto del programa es aún más evidente que este es un espacio de tiempo muy corto para todo el material que se quiso cubrir y no se puede profundizar en ninguna de los temas que se tocan.

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Un punto muy importante del programa: Diana pasa la noche en la “Fundación Libérate” y al cerrar se ve claramente un candado en el marco de la puerta: ¿Acaso se encierra con llave a quienes hacen parte de este programa de adicciones? La foto a la derecha muestra un acercamiento del candado que cierra por fuera.

Esto es peligrosísimo y claramente contra la ley. ¿Es este un centro de rehabilitación o un centro de detención? En caso de incendio o una emergencia la persona que esté bajo llave no puede salir de la habitación. Esto va a traer una tragedia muy grande.

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Y llega el final del programa: Poco más de una semana entrevistando personas, fumando más marihuana de lo que racional y sanamente se debe hacer, y unas conclusiones un poco escuetas:

“Salir del closet” y usar la marihuana abiertamente, bien sea para tratar una enfermedad o como adultos responsables, es una decisión personal. No es necesario usar marihuana para informarse y ser parte de la conversación.

* * *

De acuerdo al médico consultado al principio del programa (¿Se acuerdan?), si a las 72 horas se empieza a desarrollar “adicción”, para el final de las 200 horas la periodista debería estar convertida en una drogadicta de tiempo completo, cierto?

En la última toma nos damos cuenta que es un diagnóstico completamente alejado de la realidad y que el médico entrevistado no tiene la más remota idea lo que estaba hablando.

Esta es una nota que en 13 minutos entrevista a un médico, un senador, el ex-presidente de la Corte Suprema de Justicia, una paciente medicinal, un joven en un programa de adicción, otro médico, un cultivador en el Cauca, etc., etc., etc. Que trata de abarcar muchísimo y aprieta muy poco en el entendimiento acerca de la marihuana.

El uso medicinal es el punto más importante de entender en esta discusión. Les recomiendo ver el documental “Weed” de CNN para entender a fondo los usos medicinales y tener un entendimiento mucho más claro. El enlace en español se puede ver aquí.

Finalmente el programa de televisión nos mostró que este es un tema muy amplio, y que se necesita muchísimo más tiempo e investigación personal para presentar una visión clara de lo que es y lo que no es.

Y no hay necesidad de fumar como si se fuera a acabar el planeta para lograr ese entendimiento.

Sistema Bancario y Cannabis en EEUU

Un negocio que solo maneja efectivo es un riesgo muy alto.

Un negocio que solo maneja efectivo es un riesgo muy alto.

Por presiones del gobierno federal de Estados Unidos, en cabeza del Departamento de Justicia, el único banco que trabajaba con la industria del cannabis acaba de anunciar que cancelará las cuentas de sus clientes. Una muy mala noticia y un gran riesgo operacional para una industria que creció 74% y facturó $2.700 millones de dólares en el año 2014 y la cual tiene proyectado facturar $4.000 millones en el 2015.

El banco en cuestión se llama “MBank” basado en Oregon, le hizo llegar el lunes 13 de abril cartas a todos sus clientes en la industria del cannabis informando que en los próximos 60 días irá cerrando sus cuentas y cancelando sus servicios.

La Dicotomía entre el Nivel Estatal y el Gobierno Federal

El estado legal del cannabis en Estados Unidos es una gran contradicción: A nivel federal se considera una droga peligrosa, sin ningún uso médico y con grandes posibilidades de abuso. Es prohibida y recontraprohibida. La única regulación que el gobierno federal aplica es “Plomo y Cárcel”.

La DEA y el Departamento de Justicia se gastan miles de millones de dólares al año haciendo operativos espectaculares donde tres plantas medio secas son confiscadas, sus dueños procesados por tenencia y las cárceles abarrotadas con cada vez más presos.

A nivel estatal las cosas son muy diferentes pues los estados individuales tienen un grado de autonomía del gobierno central mucho mayor de lo que tienen en América Latina. Al punto que cada estado tiene su propia policía, impuestos, constitución, emite sus propias licencias de conducir y puede regular el uso del cannabis.

Esto ha generado una tensión legal y práctica en lo referente al cannabis donde mientras a nivel estatal se permite que emprendedores legales y legítimos, bajo una estrica regulación puedan producir y comercializar cannabis, el gobierno federal rutinariamente entra a patadas a estos establecimientos con armas automáticas apuntando en todas direcciones, arrestan a quienes trabajan en estos establecimientos y se roban dinero y bienes (o en sus palabras: Confiscan activos).

MBank tuvo que cerrar sus puertas por presiones del gobierno federal.

MBank tuvo que cerrar sus puertas por presiones del gobierno federal.

Esta dicotomía ha generado grandes problemas no solo por el riesgo criminal a nivel deferal de todos quienes participan legalmente en esta actividad, sino también desde el punto de vista de como opera un negocio y principalmente en la relación bancaria que tienen estos negocios.

El gobierno federal tiene el monopolio del control y auditoría de los bancos y les ha prohibido terminantemente manejar el dinero de la industria del cannabis. Esto implica no poder tener cuentas bancarias, ni tarjetas de crédito, ni mucho menos acceder a lineas de crédito como cualquier otro negocio.

El Riesgo del Efectivo

Hoy en día en Estados Unidos la industria del cannabis, que facturó $2.700 millones de dólares legales durante el 2014, opera como una industria de “cash only” (solo efectivo). Ningún producto ni servicio en toda la cadena de producción y comercialización puede ser pagado con ningún tipo de tarjeta débito o crédito.

Las inmensas cantidades de dinero en efectivo que se generan son un riesgo enorme: Donde hay un dispensario o un negocio estatal legal de cannabis, hay con toda seguridad fajos y fajos de billetes de todas las denominaciones. Muchos de estos lugares no tienen las medidas de seguridad que puede tener un banco y por ende el riesgo latente de robos es altísimo.

El único banco que trabaja legalmente con la industria del cannabis está basado en Oregon y se llama “MBank”. Frente a la gran necesidad de procesar grandes montos de efectivo y con base en unas directrices escuetas del gobierno federal en este respecto, habían empezado a expandir su portafolio de clientes y hoy día estaban trabajando con cerca de 70 clientes de la industria del cannabis.

Pero MBank acaba de anunciar que tendrá que cancelar esa relación pues no es posible seguir adelante con la gran carga procidemental que exige el gobierno federal. Aunque el CEO no lo dijo expresamente, también se rumora que le llegó una “amenaza” blanda desde el Departamento de Justicia en la que los trámites para cumplir con la ley eran tan honerosos que de seguir operando, muy pronto agentes armados on armas automáticas iban a hacer su gran entrada pateando la puerta principal como tanto les gusta (y aplicando esa política de robar todo lo que se encuentran bajo la figura de “confiscación de activos”).

Un Tropezón, Nada Más

La industria del cannabis sufre pues un retroceso de la mano de la industria de la prohibición.

Pero este es uno de esos coletazos de una bestia en vía de extinción que viendo un presente donde el cannabis es legal y legítimo, donde muchas personas pueden hacer uso de una medicina natural y segura para tratar sus dolencias, y donde los cambios llegan cada vez con mayor velocidad, decide poner un gran palo en la rueda del progreso, la humanidad y la empatía.

Un coletazo desesperado como muchos que han pasado y otros que están por llegar, pero que no pueden ya detener la gran revolución del siglo XXI: La legalización del cannabis.

According to ArcView Group’s State of Marijuana Market, if all states were to legalize Recreational Marijuana, the total value of the market place in today’s dollars will be $36 billion dollars: This is larger than the organic food market and about the same size of the dietary supplements and wine industries.

El gran éxito de la prohibición del cannabis y la “Guerra contra las Drogas” ha sido la deshumanización de tantas personas enfermas que solo buscan la salud y el bienestar para sus dolencias y las de sus seres queridos. –Jose L. Gastaldi

“While the legalization process is speeding up all over the United States, the creation of its cannabis industry is happening right under the noses of a government that is completely oblivious to this reality.” –Jose L. Gastaldi, Cannabis Consultant for Latin America

Deconstructing Obama’s Cannabis Mind

During a visit to Jamaica in April 2015, Barack Obama was asked a question from the public about the process of legalization of cannabis in the United States and how it affects Latin America.

This is the longest answer he has given about this topic during the seven years as sitting president and therefore a very good opportunity to see what he has to say. The entire 7-minute video can be seen here.

In this article the entire answer is deconstructed and explained in order to see what his remaining time in office holds for the cannabis industry and its legalization.

Can we, or can't we cannabis?

Can we, or can’t we cannabis?

President Obama began by saying he was going to divide his answer in two main areas: The decriminalization and legalization of cannabis in the Unites States; and the US policy towards Latin America and the Caribbean. He then proceeded to say:

“There is the issue of Legalization and the issue of Decriminalizing –or dealing with the incarceration, the devastation of communities for non-violent drug offenses.”

Obama starts off attempting to differentiate two legal instruments that have been used to deal with the adverse effects of the “Drug War”.

“Decriminalization” was the first attempt to minimize the damages brought upon society by the prohibition of cannabis. But its great Achilles’ Heel is that it keeps the entire structure of the prohibition in place and it doesn’t address the problems of massive “incarceration and devastation of communities” that he talks about. Oregon was the first US state to decriminalize in 1973 and it was quickly evident that ordering the police to look away in certain cases was impossible to implement.

The failure of the decriminalization lead to a new and very effective legal instrument: Legalization. This creates the necessary legislation, administrative rules and outlines agency responsibilities in order to make sure that cannabis is produced, transformed, bought and sold following strict rules of quality and control –just like any other product.

Even though most US states have “decriminalized” simple possession the truth of the matter is that the US has incarcerated more people than any other country in the entire history of humanity. Today one out of every four inmates around the world is a US citizen rotting away in prison.

“I am a strong believer the path we have taken in the USA, that the War on Drugs has been so heavy on emphasizing incarceration that it has been counterproductive. Young people who didn’t engaged in violence get long sentences, get placed in prison, are rendered unemployable, are pushed to the underground economy, learn crime more effectively in prison, families are devastated.”

A very good description of the consequences the “Drug War” has brought to the United States. However this is not something new, as a matter of fact this has been going on for decades untouched by several presidents from both parties and has accelerated and expanded under Obama.

But even though these negative effects have been studied and fully documented, the truth of the matter is that this is exactly what the policy planners envisioned. The “War on Drugs” is a tool of social control where vast amounts of people pass though the judicial system, are sent to jail and kept away from the public view.

This has also created a very lucrative business for the private prisons that make profits on the amount of inmates they house. For the police this is a very useful policy that has given them unchecked powers to stop and detained people who have not committed any crimes other than having a cannabis cigarette in their pockets.

Showing the amount of arrests, prosecutions, and “drugs” that have been confiscated has always been shown on the news as a sign of progress and of “doing their job”.

“We are trying to reform the criminal justice system. It is very expensive to incarcerate people and we recognize that this is not the best approach.”

Red flag: This is not happening: The criminal justice system in the United States is not being reformed. There is no discussion going on and no legislation pending in Congress to reform and the reduce the incarceration rate.

But if this is what is wanted, then the first step in this direction is precisely a reform on the legal status of cannabis. In 2013 there were more than 600,000 who went to jail for offenses related to cannabis and other drugs in the US along.

It is widely understood that prohibiting cannabis and other drugs was the primary cause on the creation of the big drug cartels that exist today. Have you ever read on a history book about the great “Drug Kingpins” of the 17th century? This is a modern creation that came with the prohibition.

"It was while using cannabis that I decided to become president"

“It was while using cannabis that I decided to become president”

“There is a second issue of Legalizing marijuana for recreational and medicinal uses. Two states have embarked on this “experiment” to decriminalized or legalize marijuana (Colorado and Washington State) and we will see how this experiment works. Right now it is not a federal policy and I don’t foresee anytime soon congress changing the law on national bases.”

Wherever there is a health need, there is a basic human right. Whatever other use people want to put before or after the word “marijuana” it’s irrelevant to the the issue here: That this is a natural medicine, used safely and with great benefits for thousands of years, and that it was made illegal only for the economic and political interests during the first decades of the 20th century.

The real “experiment” has been the prohibition regime put in place by the United States starting in the 1930s and made global by the UN Conventions of 1961, 1971 and 1988. It was around the time of the first convention that the great drug cartels started to emerge and consolidate through the use of violence.

The president put the full responsibility on Congress to act, covering himself with a thick coat of teflon as to be seen with no responsibility on this matter. The leadership of the executive branch is fundamental in any change on the way cannabis is regulated, something that has been lacking for many years now.

Finally the “experiment” of legal cannabis in the United States has been so successful that precisely Colorado and Washington decided to regulate their “recreational” markets after years developing and implementing medicinal regulations. By 2016 according to the ArcView Group Market Research there will be 14 states with “recreational” used legalized.

“If states show that they are not magnet for additional crime, that they have strong enough public healthcare infrastructure to push against and deal with increased addiction, it will create a national debate.”

This debate is going on right now! It is precisely because of the success of legalization, the displacement of crime by the legal and legitimate industry of cannabis and the reduction in crime, that every time the microphones are open the president gets asked about the legalization of marijuana.

The most effective tool to make sure there are no “criminal elements” around cannabis, is to regulate it and tax it. Adults then will have the option to purchase cannabis that has been produced with all necessary quality controls, from a legal business. The writing on the wall couldn’t be clearer.

“On paper a lot folks think that if we just legalize marijuana it will reduce the money flowing into the transnational drug trade, will increase (legal) revenues and will create more jobs, well I have to tell you that ‘it is not a silver bullet’ because if you are legalizing marijuana how do you deal with other drugs and where do you draw the line.”

This statement mixes apples, oranges with an electric drill all in the same blender. The legalization of cannabis has proven to take the control away from the hands of the drugs cartels and into the legal economy; has created a new industry that according to the ArcView Group Market Research had legal revenues for $2.7 billion dollars in 2014 and that is expected to grow to $38 billions by 2020 if it is fully legalized.

Since 1996 when California first legalized cannabis, no other drugs such as cocaine or crack have been legalized, so what is Obama talking about? The line has been clearly drawn around cannabis and it has not moved in the last 19 years.

The legalization of cannabis has actually proven to be a “silver bullet” to take an entire industry from the hands of drug cartels and into the legal economy.

“As it is true in the global economy generally, if you have a bunch of small medium size marijuana businesses scattered across the caribbean, and this is suddenly legal, if you think big multinational companies are not going to come in and market and try to control and profit from the trade, that is a very real scenario.”

Today the market of illegal cannabis is being managed by large multinational organizations called “Cartels”, extremely violent and with complete disregard for quality controls or if children use it. Is this not worse than legal and legitimate companies?

The great fear is that the big tobacco and alcohol corporations take over the cannabis business and start marketing it as aggressively as they do with their products. This has been identified and recognized long time ago and the laws that regulate the cannabis industry in the United States take it into consideration.

To consider that a full blown prohibition with jails bursting at the seams and large illegal cartels controlling the cannabis business is better than legal corporations doing it, is really the worst argument in the history of bad arguments.

The “very real scenario” he talks about is nothing more than what has been historically known as “Reefer Madness”: The original propaganda used during the 1920s and 30s in the United States to sway the public and the government into approving the prohibition that so much damage has brought to society.

It is time to leave behind all that fear and disinformation and firmly step into the 21st century.

“We have to have a conversation about this but our current policy continues to be that we need to decrease demand through a public health approach.”

A public health approach is fundamental not just for marijuana, but for the two most damaging drugs in our society today and that are widely available: Alcohol and tobacco cigarettes.

How can we talk about reducing demand for a medicine such as cannabis? When people need to treat their pain, cancers, glaucoma, epilepsy and a long list of conditions where cannabis has proven to be effective, what is the point of “reducing demand”?

On the recreational use there are plenty of steps taken to make sure that its consumption and marketing does not resemble those of alcohol and tobacco. So indeed education and public health policies are fundamental, but the great missing link is the discussion about cannabis use and its regulation at the federal level.

“We have to stop the flow of cash and guns into the Caribbean, Latin America and Central America, and at the same time the region have to cooperate with us to try to shrink the power of the transnational drug organizations that are vicious and hugely destructive.”

In order to stop the flow of guns, a pretty big step would be for the United States to stop producing and selling them so easily.

The only way the power of “Transnational Drug Organizations” can be shrunk is through legalization and education programs. Today we know that it is precisely the prohibition that has allowed for the prices of cannabis and other drugs to be incredible inflated and for large groups of criminals to take advantage from that lack of regulation.

In order to stop the flow of cash from these corporations, beside allowing legal ones to take over, is again for the United States where most of this large banks have their headquarters to be prosecuted for their crimes and not just to be slapped in the hand every now and then when a new money laundry scheme is made public.

“If we combined public health perspective; not throwing every low level person in prison but try to get them treatment and we combined this with economic development and alternative opportunities for youth we can strike the right balance. We can have a smarter approach that we currently do.”

One would think that after seven years as president some of these ideas about addressing the ever growing jail population, the failed “War on Drugs”, the treatment and the economic development would’ve been put forward, discussed publicly and made into some kind of law to make sure we all built a better society.

And even though none of these ideas have been transformed into something more than just empty words, what has really happened is the development of a well regulated, professional, widely accepted and highly profitable legal cannabis industry.

All eyes are turning towards the greatest challenge the United States and Latin America face right now, the reform of that failed policy called the “War on Drugs” and the creation of a new legal industry of cannabis.

Meanwhile all fingers, not just the middle one, are pointing in the direction of the President and the government of the United States while right under their noses the next great industry is being created: Legal Cannabis.